Fosfatos
Arsénico
Ácido sulfhídrico
Cobre
Cromo
Selenio
FERROLOX® es un medio adsorbente granular de hidróxido férrico (III) de alta pureza, libre flujo y fácil de manejar. Su proceso patentado produce granos altamente porosos de distintos tamaños, garantizando alta eficiencia de remoción, bajas cargas operativas y un costo reducido. Es ideal para remover H₂S, cobre, cromo, fosfatos y arsénico, ampliando las posibilidades de aplicación del hidróxido férrico.
FERROLOX® es un medio adsorbente con 40% de iones férricos activos, ideal para la remoción de arseniato, fosfato y sulfitos en agua.Gracias a su alto pH interno, también reacciona eficazmente con H₂S, alcanzando una capacidad de remoción de hasta 20% de su peso seco.
Con el respaldo de Watch Water®, cada sistema con FERROLOX® se diseña para ser preciso, eficiente y duradero.
El ácido sulfhídrico es un gas soluble en agua subterránea bajo condiciones anaeróbicas. Su liberación al aire ocasiona un fuerte olor desagradable. En bajas concentraciones se asocia a incomodidad y en niveles altos a efectos tóxicos severos. La ósmosis inversa no lo elimina debido a su naturaleza gaseosa. FERROLOX®, gracias a su estructura de hidróxido férrico, adsorbe eficientemente H₂S con una capacidad de hasta 20% de su peso seco.
El estado de oxidación del arsénico es determinante en su tratamiento. El arsenato (As (V)) presenta mayor afinidad por procesos de adsorción, mientras que el arsenito (As (III)) es menos removible. En aguas superficiales, el arsénico se encuentra principalmente en forma As (V) debido a la exposición al oxígeno. En aguas subterráneas, predomina As (III) o combinaciones. FERROLOX® está diseñado para remover eficientemente As (V), garantizando altos niveles de seguridad en el agua tratada.
FERROLOX® es un granulado patentado de hidróxido férrico, altamente eficaz para remover fosfatos del agua, logrando concentraciones residuales inferiores a 50 µg/L como PO₄ (<20 µg/L como P⁵⁺). Su capacidad de ser reactivado y reutilizado permite reducir costos, ofreciendo una solución confiable y económica frente a tecnologías como intercambio iónico o membranas.
La presencia de metales pesados en las purgas de sistemas de enfriamiento es un problema significativo. El cobre puede liberarse debido a electro-corrosión en torres de enfriamiento en contacto con otros metales, afectando componentes como bombas, bobinas condensadoras e intercambiadores de calor. Aunque las concentraciones de entrada pueden ser bajas, el ciclo continuo del agua provoca una concentración progresiva de estos metales, aumentando el riesgo de corrosión y contaminación.